Durante esta primera semana de vacaciones llegaron a Mendoza 45 mil visitantes, atraídos por la nieve, el calendario turístico – cultural y la oferta variada de productos sin estacionalidad como los caminos del vino, el turismo rural, termalismo y las propuestas de aventura. De acuerdo a las estimaciones del Ministerio de Turismo y Cultura, los turistas llegados en esta semana han dejado en la economía provincial unos 40 millones de pesos.
Durante esta primera semana, la ocupación de los alojamientos turísticos presentó promedios que oscilaron entre un 60% y un 95%. Las zonas con mayor ocupación fueron las poseedoras de la nieve, Alta Montaña y Malargüe, con fuerte concentración en los fines de semana, dónde se acumula la mayor demanda. Esta situación se va a mantener durante todo el periodo de receso escolar.

El resto de la provincia ofreció una media de ocupación del 60%, donde las formas de alojamientos más elegidas fueron las cabañas y los hoteles de 1 a 3 estrellas (los más elegidos por las familias). Se destaca una importante cantidad de turistas que se alojan en la casa de parientes y amigos, la media para esta época de ese segmento es de un 30%.
Si bien la media de estadía más frecuente en vacaciones de invierno es de 6 días, el hecho de haber iniciado el receso escolar con un fin de semana largo, hizo que la media de estadía se sitúe en los 5 días. El gasto diario promedio es de $175 diarios, de cuyo total un 30% se destina a alojamiento, 26% en alimentación, 15% en excursiones y recreación y el 29% restante en compras.

Tomando como base las variables mencionadas, cantidad de turistas, estadía y gasto diario promedio, se puede afirmar que el aporte de la actividad turística a la economía provincial fue de $40 millones de pesos.

consejos para conducir


Factores a tener en cuenta para conducir en invierno

Revisión general del vehículo

Es sumamente importante mantener en perfecto estado los frenos, la dirección y el dibujo de los neumáticos. Las bajas temperaturas demandan revisar a diario las condiciones y el nivel del anticongelante y de las escobillas limpia parabrisa, ya que en caso de nieve, hielo, o lluvia, éstas impiden que se produzca el efecto "spray" generado por los vehículos que circulan adelante.

Conducción en invierno

Fundamentalmente la humedad del ambiente y las temperaturas bajo cero producen la formación de hielo sobre el pavimento, por lo tanto muchas rutas de Mendoza (no sólo las que se encuentran en Alta Montaña), suelen convertirse en una suerte de pista de hielo sobre todo en las primeras horas del día.

Ante estos casos, se aconseja evitar la circulación por las zonas sombrías, es decir, áreas arboladas ubicadas en los laterales de las rutas. Se hace necesario en todo momento moderar la velocidad a fin de asegurar una mejor visibilidad de las condiciones de la calzada y facilitar la adherencia del vehículo al suelo.

En caso de que el asfalto por el que se circula mantenga condiciones altamente deslizantes, se recomienda actuar con mucha suavidad sobre el volante, acelerador y frenos. En situaciones de poca adherencia es importante aumentar la distancia de seguridad de un vehículo a otro, considerar las distancias de frenado, y tratar de evitar el sobrepaso.

Por lo general, si el suelo es muy deslizante, se puede recurrir a una práctica frecuente que consiste en quitar aire a las ruedas, sin olvidar ajustarlas a su nivel habitual lo antes posible.

La disponibilidad de combustible suficiente es otro detalle sumamente importante porque además de suministrar más tiempo de calefacción en caso de emergencia, aportará el peso suficiente para circular en zonas resbaladizas.

Cómo actuar en caso de pisar el hielo

La experiencia indica que si en algún momento se atraviesa una placa de hielo, lo más importante es levantar suavemente el pie del acelerador y evitar tocar los frenos. En una situación así, se debe dirigir el volante hacia el lado a donde va la parte trasera del vehículo, y en caso de que la unidad tenga sistema de frenos ABS, el mismo actuará bloqueando intermitentemente las ruedas, de tal forma que la pérdida de control sea mínima.

Cómo conducir con nieve

Es imprescindible el uso de cadenas para circular por carreteras con nieve y hielo y también es importante conocer las dimensiones de las ruedas a fin de evitar colocar cadenas más grandes que las que exigen las dimensiones de los neumáticos.

En caso de que el lugar haya sido transitado, lo ideal es circular por las huellas que hayan dejado otros vehículos. Si la ocasión requiere descender una pendiente, se recomienda hacerlo a velocidad muy reducida, utilizando el freno lo menos posible, y jugando con cambios cortos a fin de que retengan el vehículo.

Cómo conducir con niebla

En primer lugar se debe reducir la velocidad a fin de poder frenar dentro de los limites de visibilidad además de conducir con luces bajas encendidas. En caso de tenerlos, se deben utilizar los faros antiniebla delanteros y traseros, teniendo en cuenta apagarlos una vez superada la zona de niebla.

Cómo estacionar en sectores riesgosos

Si las condiciones exigen estacionar en una zona con presencia de hielo, lo recomendable es no utilizar el freno de mano ya que las pastillas tienden a quedarse adheridas al disco por efecto del congelamiento. En estos casos, lo ideal es colocar una marcha para trabar el vehículo y algún elemento que impida el movimiento.